viernes, 23 de julio de 2010

Entrevista a Amiel Cayo de Yuyachkani


LUCHANDO CONTRA LA CORRIENTE

PRESENTACIÓN DEL LIBRO: “EL ARTE SECRETO DEL ACTOR” EN CUSCO


Por: Dalia Paz

dalinova@gmail.com



El “Arte Secreto del Actor” es un libro fundamental

para actores, bailarines y profesionales vinculados a las artes escénicas del mundo. Esta obra es el resultado de las investigaciones de Eugenio Barba (fundador de la ISTA (International School of Theatre Antropology / Escuela Internacional de Antropología Teatral), y otros sobre los principios que rigen el trabajo del actor. Libro que ha sido editado en quince idiomas: serbio, español, inglés, portugués, italiano, etc., y que ya cuenta con una edición especial para el Perú, proyecto impulsado por Amiel Cayo, actor, artista plástico, mascarero, e integrante por más de 20 años del reconocido grupo Yuyachkani, que en un esfuerzo conjunto con la Editorial San Marcos, hicieron posible esta publicación. Con motivo de la presentación de este libro en Cusco hace unos días, conversamos con Amiel sobre éste, Eugenio Barba, Yuyachkani y sobre el oficio del actor en el Perú.


¿Cómo nace el proyecto de la edición peruana del “Arte Secreto del Actor”?

A.C: El Arte Secreto del Actor es una obra monumental e importante para todos los actores. Mi motivación personal nace a partir de la inquietud porque los compañeros peruanos puedan acceder a una copia original de este libro y que además esté editada para el Perú. Además de contar con la benevolencia de Eugenio Barba, quien por nuestra estrecha relación y estima, me encomendó la tarea de editar “El Arte Secreto del Actor” en el Perú, arduo trabajo de más de un año. Y el hecho de presentarlo en Cusco es parte de mi interés personal de llevar el libro a todos los teatristas del Perú, sobre todo a las principales ciudades. Este libro ya ha sido presentado en Arequipa, ahora en Cusco, y pronto en Huancayo y Ayacucho.

¿Cuál es la importancia de “El Arte Secreto del Actor”?

A.C: Es un libro que descubre en esencia todas las otras formas de teatralidad existentes en el mundo. Además del teatro convencional que nos enseñan en las escuelas de influencia occidental. Sino también de las expresiones culturales de los pueblos, las fiestas populares, las danzas con aquellos personajes, seres que transforman su cuerpo, su energía para representar algo, sin conocer los principios que lo generan, pues lo hacen empíricamente, por ejemplo los Maqta de Paucartambo. En ese entender, el teatro no necesariamente tiene que contar un cuento. Pues como plantea Peter Brook, basta que una persona atraviese el espacio vacío y que otra persona lo esté mirando para que ocurra la magia del teatro. Por eso considero que este libro nos ayuda a los actores peruanos a tener una mirada más clara de nuestra propia cultura. Personalmente, al estudiar el libro he podido ver mi cultura representada en las danzas de mi tierra (Puno), también de Cusco, de la selva, etc., fuentes de teatralidad con las que yo he nutrido mi trabajo como actor en Yuyachkani y este aprendizaje también me ha dado esa presencia que el actor necesita para estar en el escenario.

¿Qué nos plantea la Antropología Teatral, fundamento de “El Arte Secreto del Actor”?

A.C: El concepto de Antropología Teatral es de Eugenio Barba y otros investigadores del teatro. En síntesis, es el estudio del comportamiento del ser humano a nivel fisiológico y sociocultural en una situación de representación. Cuando un actor está en el escenario, está danzando, pues para pararse en el escenario, se aprende su libreto, así como su partitura espacial, es decir, cuándo ir de un lado al otro, caminar, agacharse, sentarse, caer al piso, levantarse, saltar, etc., es como realizar la coreografía de una danza. En ambos casos, en el del actor y/o del danzarín, el sentido de representación existe y eso es lo que plantea el estudio de la Antropología Teatral.

¿Cómo es la relación de Yuyachkani con Eugenio Barba y el Odin Teatret?

A.C: Yuyachkani y el Odin Teatret son grupos hermanos. Al Odin Teatret, fundado por Eugenio Barba, los Yuyachkani lo consideramos un grupo mayor. Y para mí, Eugenio Barba es uno de mis maestros y referentes en mi practica y oficio de actor de teatro; sobre todo en estos últimos años, pues a raíz de que tuve la osadía de editar su libro “El Secreto del Actor” (hecho que él consideraba utópico) en el Perú, hemos creado un vínculo más cercano. Siempre estamos en contacto, planeando otros proyectos, como la próxima edición de otros libros suyos. Eugenio, es también un editor de libros, pues hace lo propio con los que él escribe. Nos dice que somos sus jinetes luchando contra la corriente, porque vivir del arte no es fácil. Es un oficio que no te da gran satisfacción económica pero si espiritual, uno se siente bien, y el hecho de editar los libros es una manera de aportar a la gente que hace teatro, alimentado su conocimiento.

¿Cómo llegó a formar parte de Yuyachkani? Y ¿qué nos puede contar de su experiencia en este grupo?

A.C: Empecé a hacer teatro en Puno con el maestro cusqueño Raúl Tomaya. Con él, hicimos teatro de calle durante muchos años, y sobre todo estuvimos muy involucrados en la corriente del teatro independiente, que aún existe pero no con la contundencia y fuerza que en los 80s. Ya de adolescente empecé a participar en los circuitos de la muestra de teatro peruano y ahí conocí al grupo Yuyachkani, así nos conocimos. A partir de ello, en el año 90, la gente de Yuyachkani me invita a participar de una experiencia de tres meses con ellos en su espacio en Lima. Y a raíz de ello, nos conocimos más, pude entender como era el grupo, me compenetré con la disciplina y la militancia política que se necesitan para ser miembro de Yuyachkani, pero también asumí el compromiso de pagar, es decir que de los trabajos que realizamos, un porcentaje se aporta para poder mantener al grupo. De esa primera experiencia, surgieron otras, y regresaba cada tanto a Puno para impulsar mi proyecto teatral con jóvenes, pero siempre volvía a Yuyachkani, convirtiéndose en mi escuela, donde me he formado como actor profesional, no como un actor que esporádicamente hace teatro, sino que yo me dedico al teatro íntegramente, vivo de mi arte; y todas las demás actividades que realizo, como la edición de libros o la construcción de máscaras para danzas, por ejemplo, giran en torno al teatro, al oficio del actor.

¿Qué significa ser actor en el Perú?

A.C: Es un poco difícil ser actor en el Perú. Sobre todo en provincias, porque no se cuenta con el apoyo de las autoridades que sí deberían apoyar la cultura. En general no hay un buen trato hacia al actor. No se considera que los actores también somos seres humanos, que tenemos familia, que comemos, nos vestimos. Por eso tuve que migrar y radicar permanentemente en Lima, pues además de ser una puerta para ir al extranjero, también hay un reconocimiento del trabajo del actor para que pueda vivir decorosamente. En provincias el tema es más complejo, yo lo he vivido y admiro a la gente que sigue luchando contra la corriente. Yo considero que somos guerreros, somos quijotes que estamos luchando permanentemente por el teatro que nosotros queremos hacer, no que se nos imponga, y no hay satisfacción más grande que el público reciba y valore nuestro trabajo, que se conecte con la magia efímera del teatro.

¿Y sobre el Ministerio de Cultura?

A.C: Tengo esperanzas de que este gobierno a través del Ministerio de Cultura, se escuche la voz de todos los artistas: los plásticos, los teatreros, los músicos…; y que también se ponga en valor todo el patrimonio cultural del país. Solamente tenemos que esperar que los políticos que asuman los cargos dentro de este ministerio sean leales a la cultura, porque la corrupción esta tan enquistada en el sistema de nuestro país que realmente colinda con la delincuencia, pues si uno no coimea o no pasa por debajo de la mesa, no te hacen caso. Esperemos que este Ministerio de Cultura realmente pueda funcionar como uno quisiera, sería muy bueno. Ya que en otros países la experiencia de un Ministerio de Cultura ha sido bastante positiva para su desarrollo cultural.