martes, 2 de febrero de 2010

Gracias al IMPRO

La improvisación es una técnica teatral que tiene historia, características y reglas propias, a pesar de la oposición de muchos o de pocos en el mundo. Es un arte que tiene vida y alma propia, pues está presente ne la historia del arte y de la humanidad desde los tiempos de la Comedia del Arte en el siglo XVI. Y ya en los siglos posteriores, la improvisación fue abordada por las diversas técnicas teatrales como una estrategia para llegar a un fin, la puesta en escena de una obra teatral, sea cual fuese su naturaleza o estilo. Hasta que a principios del siglo pasado, en la década de 1930, Keith Johnstone y Viola Spolin, intentaron acercar el teatro al común de la gente a través del juego y la improvisación. De ahí en adelante esta técnica, muchas veces mal entendida como un trabajo de improvisados, ha cobrado un gran auge alrededor del mundo. Naciendo oficialmente al mundo como impro en Canadá, con las reglas y la estética del hockey sobre hielo (deporte nacional de Canadá), como una competencia deportiva, donde hay dos equipos que se enfrentan, pero no para demostrar quien es el mejor, sino para entretener, su principal misión. Hoy en día, existen una serie de formas y maneras particulares de presentar un espectáculo de Impro, ya sea por el match, el catch, una obra improvisada, etc., etc., etc. El impro ha influenciado a muchas personas en el mundo, por su sencillez, su frescura y originalidad, que negar su importancia como un arte en sí, un tipo de teatro, es como cerrar los ojos a la realidad. El impro está entre nosotros, y cada día gana más adeptos; al mismo tiempo que exige de ellos mucha preparación. Llegar a ser un actor de improvisación requiere de un arduo entrenamiento fisico y mental, es preparar tu cuerpo y tu mente para crear espontáneamente (sin bloqueos del inconsciente ni del cuerpo) situaciones, historias, acciones a partir de la nada, y para llegar a ese nivel, hay que sacrificar mucho, exponer tus debilidades, abrir tu mente, liberarte de las presiones sociales, leer mucho, estar dispuesto, aceptar siempre, en fin, mucha entrega.

Cusco no es la excepción a la influencia de esta fuerza poderosa del Impro. Gracias al mestro Gigio, que hace poco estuvo en nuestra ciudad dirigiendo un taller intensivo, pudimos por fin, acercarnos, al menos al entendimiento de este arte. Abriendo nuestra mente y motivando a quienes participamos, a profundizar en esta técnica lúdica, divertida, ágil, novedosa y muy apasionante.

Es por ello, que como integrantes de JUGLAR, queremos agradecer a Rigoberto Giraldo, por compartir con la gente de Cusco esta grata experiencia. A Adriana, esposa de Gigio, por su cariño y preocupación por nosotros (y por las fotos que tomó). A los chicos que participaron del taller, aprovechando cada segundo al máximo, aún cansados pero de pie para continuar trabajando. A nuestros auspiciadores que trataron tan amablemente a nuestros invitados, miles de gracias. A quienes creyeron en el proyecto, y a los que no también, pues nos motivan a seguir adelante. ¡¡¡Gracias totales!!! Y agárrense que Gigio regresa en julio para un segundo Taller.